El portero se mueve, y tú tienes que intentar meter gol apretando con el ratón en el sitio que quieras. El resto te lo va a ir diciendo el árbitro sobre la marcha, así que... ¡Atento a lo que dice el árbitro! Te vas a sentir como en un partido de verdad, por eso ponte auriculares si no quieres molestar a nadie.