Las ciudades de hoy en día viven en continuo movimiento. Hombres y mujeres van del trabajo a casa y de casa al trabajo, andando, en tren, en autobús, en metro, en bicicleta, en moto o en tranvía… Todos los niños y niñas deben ir a la escuela, y si alguien se pone enfermo puede ir al médico. Las casas están equipadas con prácticos electrodomésticos y la tecnología nos facilita la comunicación: el teléfono, el ordenador, internet, la televisión, la radio… Las distancias nunca han sido tan cercanas: el avión, los barcos rápidos y los trenes de alta velocidad nos permiten viajar con rapidez y comodidad.
Las ciudades de hoy en día viven en continuo movimiento. Hombres y mujeres van del trabajo a casa y de casa al trabajo, andando, en tren, en autobús, en metro, en bicicleta, en moto o en tranvía… Todos los niños y niñas deben ir a la escuela, y si alguien se pone enfermo puede ir al médico. Las casas están equipadas con prácticos electrodomésticos y la tecnología nos facilita la comunicación: el teléfono, el ordenador, internet, la televisión, la radio… Las distancias nunca han sido tan cercanas: el avión, los barcos rápidos y los trenes de alta velocidad nos permiten viajar con rapidez y comodidad.